America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Queremos Flores de Gioconda Belli (Hoy 25 de noviembre y en homenaje al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer)


Hoy 25 de noviembre y en homenaje al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, les dejo un sentido poema de la poetisa nicaragüense Gioconda Belli.

Queremos Flores

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.
Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras
en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
Y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a
los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para
violarnos mientras nuestra madre dormía
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas

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Flores del que nos pega, del que se emborracha
Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género
Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.
Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

Gioconda Belli

25/11/2014 Posted by | Educación, General, Psicologia, Salud, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , | Deja un comentario

VIOLENCIA DE GÉNERO EJERCIDA CONTRA CFK Y CONTRA TODAS LAS MUJERES, POR EL PASQUIN ´NOTICIAS´ DE PERFIL


08/09/2012 Posted by | Educación, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | 6 comentarios

“Las mujeres nunca han sufrido tanta violencia doméstica como en la Modernidad”


RITA SEGATO, ANTROPOLOGA ARGENTINA, INVESTIGADORA Y DOCENTE EN LA UNIVERSIDAD DE BRASILIA

La investigadora argentina, residente en Brasil, señala que la sexualidad en estos tiempos ha sido privatizada, lo cual, según su concepción, es un error porque “muchas veces lo sexual es político, es bélico y no sexual”. “Las leyes contra el aborto –puntualiza– no son capaces de controlar a las personas que se lo practican.”


Por Mariana Carbajal

–Usted viaja mucho. ¿Por dónde anduvo últimamente antes de llegar a Buenos Aires?

–Una vez por mes viajo a un país distinto. En 2009 estuve en Chile, Perú, México, El Salvador, tres veces en la Argentina. Y recién vengo de Qatar.

–¿Qatar? ¿Qué la llevó a hasta allí?

–Me invitó la Fundación Qatar, equivalente al Conicet argentino pero con fondos cuantiosos, para participar de una reunión cumbre sobre educación. Invitaron a mil personas, entre ellas a los inventores de Facebook y Twitter, para discutir cómo se puede promover la educación en un país tan curioso en el que una persona que no trabaja, porque no quiere o no consigue empleo, tiene un seguro de desempleo de 3000 dólares por mes. Todos los habitantes son ricos por vivir ahí. Es un pedazo de tierra en el desierto, pero tiene el mayor ingreso per cápita del mundo porque nada en la abundancia del gas natural y del petróleo. Nunca vi ni de lejos en Europa ni en Estados Unidos la afluencia que vi en Qatar. Es muy impresionante, pero no necesariamente lleva al país en el mejor camino.

–Hablando de educación: hace poco más de una década usted impulsó un proyecto para incorporar un cupo en las universidades públicas para estudiantes negros. ¿Cuál fue el resultado?

–Lo más importante fue que en Brasil se tuvo que empezar a hablar de racismo. Hoy en día, ya son noventa las universidades publicas, entre federales, estaduales y municipales de todo el país, que adoptaron medidas de discriminación positiva. Queda siempre la presión por una legislación federal, pero eso no es lo fundamental, lo importante es que cundió la idea. También en las universidades privadas, ya que el gobierno creó una estructura de subsidios para becar a estudiantes pobres y no blancos. Y se ve por las calles, al caminar en las universidades, en las áreas más ricas de las ciudades, en mi ciudad, Brasilia, que es una de las áreas más elitizadas del país, donde está el gobierno, cada vez hay más personas negras en los aeropuertos, en los supermercados, en los espacios de la clase media. Brasil es un país segregado de hecho, nunca lo fue de derecho.

–Le cambio de tema. ¿Por qué la Iglesia Católica se opone con tanto fervor a la despenalización del aborto?

–Por dos razones. Leí en una nota que usted escribió que hay casi un aborto por cada parto en la Argentina. Ese dato me confirma lo que pienso. La discusión sobre la criminalización o descriminalización del aborto poco tiene que ver con la práctica del aborto. Es evidente que el aborto está criminalizado en la ley desde hace unos 90 años y eso no significa nada. Como muchas otras, esta ley no tiene, por sí misma, capacidad de controlar lo que las personas de hecho hacen. Es un caso clásico de una ley que tiene otra finalidad. Sabemos que las mujeres abortan todos los días y, tal vez, cada día más. Católicas, no católicas, evangélicas, un día tienen una situación muy complicada, consideran que Dios tendrá que perdonar y hacen un aborto. ¿Cuándo una ley es eficaz? Cuando transforma la sensibilidad ética, es decir, las ideas de lo que está bien y lo que está mal. Una ley que repite y repite “no matarás” es eficaz si consigue convencer a las personas de que no es bueno salir a la calle con un revólver y darle un tiro a alguien por una cuestión de una vendetta, que ésa no es la mejor manera de resolver un conflicto. Una persona deja de matar cuando la sensibilidad ética se transforma, no porque está pensando que puede ir a la cárcel. La ley no tiene un impacto de causa-efecto sobre el comportamiento, como se piensa de una forma simplista. La ley del aborto es un caso típico de que su eficacia es de otro tipo porque no ha transformado y nada indica que transformará la sensibilidad ética de las personas al punto de pensar que abortar significa cometer un asesinato, porque no lo es. Lo que tenemos que entender es que la discusión es sobre dos temas: por un lado, quién controla a los legisladores, quién tiene el poder en la Nación de inscribirse en la ley, de decir a unos señores que tienen la lapicera en la mano para escribir una ley, que escriban la ley que les interesa. La Iglesia entra en una competencia de autoridad con el feminismo, con las mujeres, y dice: “Yo mando aquí todavía y voy a escribir la ley de una forma en que mi perfil ideológico esté retratado, y voy a ganar”. El relanzar hacia el futuro la criminalización del aborto significa mantener la influencia. Es una guerra de influencias.

–¿El eje central de la posición de la jerarquía católica entonces no es la defensa de la vida?

–Si le importara, la jerarquía católica estaría en otros frentes con la misma beligerancia, defendiendo la vida. Le interesa marcar en este momento la permanencia de su influencia en el Estado argentino.

–¿Y cuál es la segunda razón?

–La tendencia mundial de todos los credos, de todas las Iglesias, al fundamentalismo. El territorio fue por mucho tiempo un pedazo de tierra, propiedad directa, pero hoy los pueblos se desplazan, hay gran movilidad, hay formas de autoridad paraestatal: la Iglesia es una autoridad paraestatal que atraviesa territorios, es un Estado trans-estatal. ¿Qué quiere decir? Que su dominio territorial debe afirmarse en su dominio sobre cuerpos como territorios. Un tema permanente en mis trabajos es la gran afinidad que existe entre el cuerpo de la mujer y el territorio. Cuando marco con mis banderas, con mis insignias el cuerpo de la mujer, estoy marcando su anexión a mi capacidad de Estado transnacional. Y una de las formas de todas las religiones y no sólo de la católica, es marcar los cuerpos siendo esta marca omnipresente. El Islam es el que ha sido más visibilizado con estas políticas, donde hay mujeres que tienen que usar determinado tipo de vestimenta. Uno de los rasgos centrales del fundamentalismo es su ansiedad por marcar con insignias los cuerpos de las mujeres. Y uno de ellos es que las mujeres tengan muchos hijos, no practiquen determinados actos, se vistan de determinadas maneras, adhieran a determinada normativa, no por una razón teológica, ni doctrinal ni moral, sino por una razón territorial.

–¿Cuáles son los puntos de encuentro entre el cuerpo femenino y el territorio?

–Lo que da los puntos de encuentro son las prácticas. Muchos han dicho que en las visiones culturales, la mujer siempre está asociada a la Naturaleza, es el gran útero, la Madre Tierra, se la vincula con una cierta pasividad de la Naturaleza frente a la acción del Hombre. Yo no hablo de la tierra, me refiero al territorio en sentido político. Las prácticas guerreras muestran la manera hegemónica de entrar el cuerpo de la mujer en la ideología, en la representación colectiva: siempre tuvieron ese correlato de la conquista de un territorio, la anexión del cuerpo de las mujeres, la inseminación por violaciones individuales o colectivas, su esclavización para servicios sexuales. Un ejemplo clásico es la guerra de Japón contra Corea y la anexión de las mujeres coreanas para servicios sexuales.

–Lo mismo se puede observar en la llamada Conquista del Desierto.

–Claro, también los araucanos, antes de la propia conquista, tenían varias concubinas. La visión patriarcal, que es la atmósfera en la cual todavía vivimos, percibe que anexar un territorio es acceder al cuerpo de sus mujeres como parte de su territorio, por eso hablo de esa afinidad. Esto fue siempre así hasta ahora. Es importante prestar atención que hubo un cambio, y ha sido para peor, porque en muchos territorios del mundo hoy no se trata de anexar el cuerpo de las mujeres sino de destruirlo. Este es un fenómeno muy nuevo. Claro que era destructiva y espantosa la violación del cuerpo de las mujeres, en una atmósfera patriarcal en la cual se entiende que cuando yo violo a la mujer del enemigo, yo reduzco a mi enemigo moralmente, por eso es tan potente el crimen sexual, y se entiende en una agresión al otro. Pero es una agresión a la mujer como persona y sin embargo, no se ve así. Tanto no se ve así que en diversas partes del mundo, en Colombia paradigmáticamente, y ahora también en la Argentina y en Perú, se está comenzando a descubrir que en todas las agresiones a las mujeres por parte de grupos paraestatales o durante los gobiernos dictatoriales, el tratamiento dado a las mujeres ha sido silenciado. Los protocolos de la investigación de la Medicina Legal para el análisis de lo ocurrido en esos cuerpos no incluyen preguntas sobre la especificidad de lo que les pasó a las mujeres. En Colombia están exhumando fosas comunes, de las varias guerras que atravesaron su territorio en décadas; aunque la crueldad ejercida sobre el cuerpo de las mujeres tuvo especificidades sexuales no está registrado. Y esto es lo importante. Porque se considera equivocadamente que eso que aconteció ahí entre el verdugo y su víctima fue de orden sexual y yo afirmo, y creo que es fundamental que nosotras lo afirmemos fuertemente, que eso no es de orden sexual, es de orden bélico, sólo que la forma de agresión se da a través de la sexualidad, se da en los genitales y con genitales. Lo dejan afuera, no lo cuentan, porque lo consideran del ámbito de lo íntimo.

–De lo privado…

–Exacto. Ese es todo el tema de la Modernidad, que se privatiza completamente lo sexual. Las mujeres nunca han sufrido tanto violencia doméstica como en la Modernidad porque se ha privatizado completamente lo sexual, que es un error, porque ahí lo sexual es político y es bélico, no es sexual. Si el patriarcado no fuera la red de significados y sentidos en la que estamos presos, la sexualidad no tendría ninguno de los significados que tiene entre nosotros. Por ejemplo, no tendría el sentido de la desmoralización del otro. Lo que las mujeres debemos defender es que la sexualidad ejercida de esa forma lastima, duele físicamente. Pero la lastimadura moral resulta del orden de la atmósfera del aire patriarcal que respiramos y coloca en la intimidad esa agresión que duele y que es simplemente una agresión como si me dieran una cuchillada, como si me dieran un balazo. Se pierde toda la dimensión del dolor, que es la más importante de todas. Y se lo privatiza y se coloca esa agresión en el orden de la moralidad. Entonces, no se habla. Las mujeres indígenas peruanas y guatemaltecas, por ejemplo, que han sufrido agresiones sexuales feroces, que han derivado en muchos casos en embarazos, no pueden hablar de esto porque están aprisionadas en el orden moral sexual. Uno de los grandes esfuerzos es retirar la sexualidad de la moralidad, separarla. Eso sería un tiro de gracia en el poder patriarcal. Cuando se agrede sexualmente a sus mujeres, se las desflora por violencia, el corazón del enemigo se reduce, porque el enemigo también es hombre, y es un defensor de la regla patriarcal. Hay una autora hindú que se llama Veena Das, que escribió un artículo sobre la crueldad en las guerras de la separación de India de Pakistán. Infelizmente no lo analiza desde una perspectiva de crítica al patriarcado, pero muestra cómo la destrucción de esa guerra también fue una destrucción en el cuerpo de las mujeres. Si hasta el presente fue la anexión del territorio, anexión del cuerpo de las mujeres, inseminación colectiva, esclavización sexual de las mujeres como el máximo trofeo de la victoria, como un cazador pone los ciervos en la pared, hoy hay todavía una vuelta de tornillo para peor en ese proceso que consiste en la destrucción y eliminación por tortura del cuerpo de las mujeres hasta la muerte en muchos escenarios del mundo, en Congo, Guatemala, México, El Salvador. Esa destrucción es una novedad.

–¿La saña aumentó?

–Antes el abuso era la saña. Hoy es saña que lleva a la muerte por destrucción del cuerpo.

–¿Y se da sólo en contextos de guerra o en otros también?

–Para que la definición de crímenes de guerra sea eficaz para defender a las mujeres, la noción de guerra tiene que ser modificada.

–¿En qué términos?

–Las guerras no son más convencionales. El mundo tiene una cantidad de escenarios guerreros impresionantes, que no son definidos de la forma clásica. Las guerras de maras, de gánsters, tribales, de los paraestados contra poblaciones disidentes, acciones paraestatales policiales permanentes y legitimadas para los no blancos, los marginales, los drogadictos, el peligro musulmán en Europa. Es necesario reformular este nuevo tipo de guerras que son no formalizadas por uniformes, por estandartes y sobre todo por formas marcadas y definidas de victoria o de derrota. En una guerra convencional además de la uniformización de los dos ejércitos hay convenciones muy claras de cómo se venció, como son los rituales de victoria, de derrota, de pacto final. Como las guerras hoy son difusas y no están definidas, algunos las llaman de tercera o cuarta generación, lo que está ocurriendo con las mujeres es una forma de documento donde se escribe un momento de victoria. También lo que pasa es que la victoria en estas guerras no convencionales es efímera.

–La antropóloga mexicana y ex diputada federal Marcela Lagarde sostiene que las muertes y desapariciones de mujeres en Ciudad Juárez no son un fenómeno excepcional, sino que se repite en otros países como Guatemala y España, e incluso la Argentina, donde se repiten los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres. ¿Comparte esta visión sobre los feminicidios?

–Hay dos posiciones en relación con los feminicidios. Es muy complicado porque no se han desarrollado todavía los foros suficientes como para discutirlas. En realidad, son dos estrategias diferentes. ¿Qué significa que una mujer muera por el solo hecho de ser mujer? La definición que toma Marcela Lagarde es la de Diane Russell, que vive en Estados Unidos, pero es sudafricana, el lugar donde se cometen más violaciones en el mundo. Russell muestra a las mujeres usadas en la pornografía y llevadas hasta la muerte en algún tipo de snuff movies, mujeres asesinadas por sus maridos, todas las mujeres que mueren en una frontera de género. Marcela sigue un poco este camino, es decir, el feminicidio engloba a todas las mujeres que mueren en una frontera de género. Como dice ella: “Para el género no existen tiempos de paz”. La producción más interesante en el feminismo está en la actualidad en redescubrir un camino no occidental para las mujeres. El Occidente moderno es el que peor trata a las mujeres, no importa cuánta ley de derechos humanos o de legislación pro mujer pueda un país producir. Algo está pasando porque algo está fallando severamente en el camino occidental y moderno estatal. Entonces, hay una visión del feminicidio que engloba todas las muertes que ocurren en esta frontera de género, en incremento en el avance de la modernidad. Y hay otra visión que cierra, focaliza, en cierto tipo de agresiones que tiene que ver con la destrucción del cuerpo hasta la muerte, en un escenario bélico nuevo. Yo trabajo en esta última línea.

–¿Por qué?

–Es cierto que la mayor parte de los asesinatos de mujeres ocurren en el espacio doméstico. El propio Estado moderno produce conyugalidad moderna. Tengo una estudiante que terminó su doctorado ahora. Su tesis es sobre la invención de la solterona. Se trata de cómo a medida que se moderniza el Estado brasileño –esto ha sido un proceso mundial, hay estudios para el Islam también–, se van creando mecanismos en que se fuerza a las familias a obedecer un patrón de conyugalidad moderno, privatizado, la familia conyugal cerrada, íntima, privada. Lo doméstico se privatiza. Surgen las ideas sobre las solteronas que nos parecen que son naturales, de que estar solo y no casarse es patológico, se genera un gran terror frente a ser solterona. Fue una política clara, a través de las revistas de aconsejamiento, las novelas, la literatura, que impusieron una imagen de mujer soltera como anómala, portadora de una incapacidad o enfermedad psicológica. Mi estudiante lo demuestra. Es muy interesante su tesis. En esa conyugalidad se van creando formas propias de violencia que son muy grandes, porque se rompen todas las formas de solidaridad entre las mujeres, que existían en un espacio doméstico de otro tipo, no conyugal privado propio de la modernidad, que es el espacio indígena, islámico doméstico, la familia compleja. Hoy la mujer vive su soledad en el espacio doméstico y nadie lo sabe. El avance de la Modernidad fue creando formas de vulnerabilidad de las mujeres y fue creando las leyes para esa forma de vulnerabilidad.

–Los asesinatos de mujeres que ocurren en lo doméstico, ejecutados por su pareja o su ex pareja ¿se deben definir como feminicidios?

–El problema es que si a esos crímenes se los llama feminicidios será dificilísimo hacer entrar esa categoría en la legislación internacional de derechos humanos. La lucha de llevar el feminicidio a la categoría de un tipo de genocidio hacia la mujer tiene que pasar por algo que es la despersonalización de esos crímenes. Un violador de calle, desconocido, del tipo serial, tiene una motivación de orden de género evidentemente: su género le impone un mandato de apoderamiento y posesión del cuerpo de la mujer, de ser capaz de mostrar que puede usurpar la sexualidad femenina. Eso es genérico. La mayor parte de los hombres controla el mandato genérico o lo ejecuta por vías que no son cuadrables en la ley como violación. La extracción del tributo femenino, como si fuera un impuesto de las mujeres, para construir su masculinidad, el violador la realiza de una forma particular, que atañe a su biografía personal. El “pater familias”, el hombre que es dueño del ámbito privatizado que es la esfera familiar, va a realizar su mandato de posesión de aquella esfera y de los cuerpos que en ella habitan de una manera personal, con su autoridad ejercida de la manera que la ley permite o, en unos casos, va a exceder la ley y va a ejercer su autoridad de una manera que la costumbre lo permite, que no es lo mismo. Pero en todos los casos tenemos la personalización de la manera en que se realiza el mandato de género. Es un mandato genérico realizado de acuerdo con las características de biografías personales. A un jurista que trabaja en el campo de los derechos humanos es difícil –porque ya lo intenté– convencerlo de que esos crímenes constituyen un genocidio, porque hay una personalización de la forma en que se ejecuta un mandato que es genérico. Los otros asesinatos de mujeres, los que se producen en las guerras no convencionales, en las masacres en el cuerpo de las mujeres, en esos casos sí ocurren solamente por el hecho de ser mujeres, porque son mujeres desconocidas. Pensemos en un ejemplo. Un hombre piensa: “Voy a agarrar a una mujer del barrio tal porque está dominado por tal mara y al destruir su cuerpo mostraré que sus grandes cabecillas no tienen capacidad para defender a las mujeres que viven en su territorio”. Punto. Es una relación política y bélica. Ahí sí hay feminicidios. Otro ejemplo: en las destrucciones vaginales que se observan en las guerras tribales del Congo, que son continuaciones de las guerras de Ruanda, podríamos mostrar dos cosas: que se trata de muertes de mujeres sin relación con biografías personales; y en muchos casos, como en Ciudad Juárez, estoy convencida de que los hombres que ejecutan esa destrucción no la harían si no fueran miembros de bandas que los presionan y los obligan a llevar adelante actos letales contra el cuerpo de las mujeres. Son presiones políticas del bando de género. Cuando marcamos una diferencia entre esos dos tipos de crímenes de género hacemos algo fundamental, porque obligamos a investigaciones detalladas. Lo que se ve en Ciudad Juárez clásicamente es que la policía dice: “Ah!! Un crimen más de género. Sí, estaba celoso el novio, entonces la acuchilló, le sacó los ojos, le arrancó los senos”. Cuando se ponen los crímenes de género sin detalle, en una misma bolsa, se permite a la policía, a los fiscales, a los jueces –como pasa con las fosas comunes, como pasó con la represión militar en la Argentina– a no detallar qué pasa con el cuerpo de las mujeres. Todos son crímenes patriarcales, pero necesitamos tener categorías precisas para obligar a aplicar protocolos de investigación precisos, que es lo que no está sucediendo. Una de las razones por las que la impunidad continúa en Ciudad Juárez es porque no hay investigaciones precisas.

–¿No considera que es importante nombrar los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas como feminicidios a modo de denuncia política y para evitar a mismo tiempo que se los califique en los medios como crímenes pasionales con todo lo que esa conceptualización conlleva? Puede haber ahí una estrategia de visibilización, más allá de la cuestión estrictamente jurídica.

–Sí, sí, es importante mostrar la unidad de universo de estas agresiones. Pero hay un peligro de desgaste del término. Por eso la ley es importante no tanto en la producción de sentencias sino para consagrar categorías, con la potencia con que la ley las sacraliza. Cuando sacraliza una categoría la ley hace un trabajo de ir transformando la sensibilidad ética de la gente. Hoy es una palabra muy fuerte y mañana puede pasar a tener el mismo significado que lo que antes llamábamos violencia doméstica.

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08/02/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Buenos Aires: Macri contra las mujeres


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Se anunció, casi sin repercusión pública, la reducción del equipo que trabaja en la línea de violencia contra la mujer y su traspaso a la central de llamadas de información general de la ciudad.

Una de las políticas de género más recientes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fue anunciada esta semana. Se trata del desmantelamiento de la línea 0800-66-MUJER, línea que depende de la Dirección General de la Mujer y cuya directora y responsable es la macrista Guadalupe Tagliaferri (qué sabio, el corrector de word cambia el adjetivo `macrista´ a `machista´…)

El 0800-66-MUJER  nació para escuchar y orientar a mujeres víctimas de violencia sexual y hasta estos días atiende llamadas relativas a la violencia y delitos sexuales, el maltrato y abuso sexual infantojuvenil y los derechos de salud de las mujeres, y deriva a la consultante a los servicios sociales, legales y terapéuticos que brinda en forma gratuita la ciudad.

Pero la semana pasada, la señora directora anunció, casi sin repercusión pública, la reducción del equipo que trabaja en la línea y su traspaso a la central de llamadas de información general de la ciudad, la línea 147, que  recibe denuncias sobre impuestos, recolección de residuos, infracciones de tránsitos y licencias de conducir, entre otras cuestiones.

Los argumentos que brindó son los mismos que podría haber anunciado la responsable del departamento de alguna empresa comercial: se trata de una `restructuración´ de `áreas´ que tendría como objetivo `facilitar´ el acceso de los `consumidores´ a los `servicios´ que brinda la `empresa´.

La jerga no impide entender lo que realmente se busca con esta medida: obstaculizar el acceso a la justicia eliminando uno de los pocos espacios que brinda información de trinchera para mujeres, niños y niñas víctimas de violencia sexual. Y ésto en una ciudad donde las violaciones, las golpizas y los abusos sexuales se desnaturalizan y denuncian cada día un poco más.
La línea 0800-66-MUJER todavía hoy continúa en actividad, y quizás estemos a
tiempo de movilizar fuerzas para evitar esta movida.

www.kaosenlared.net/noticia/buenos-aires-macri-contra-mujeres

12/06/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: El estado chaqueño se disculpará ante una joven toba por negarle justicia en una violación


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Tras el daño, una reparación

Por Mariana Carbajal

En un hecho inédito en el país, el gobierno del Chaco pedirá disculpas públicamente a una joven toba por haberle negado justicia en esa provincia en un caso de violación. Se le pagará además una indemnización de 53 mil dólares y se le entregará una vivienda, entre otras medidas reparatorias. La muchacha es muy pobre y vive en un pueblito aislado de El Impenetrable, a unos 400 kilómetros de Resistencia. El 3 de octubre de 2003, cuando tenía 15 años, fue violada por tres jóvenes “criollos”, vecinos del lugar. A pesar de que la amenazaron para que callara, la chica -identificada como L. N. P.-, hizo la denuncia. Pero la delegación policial demoró en tomarla y la envió a un centro sanitario, donde fue maltratada. En el juicio quedó probado el acceso carnal por la fuerza pero los tres imputados fueron absueltos de culpa y cargo por un tribunal de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, en un proceso plagado de irregularidades, prejuicios de género y discriminación racial. En el fallo, los jueces consideraron que “no se debe confundir la violación con la violencia propia de un acto sexual” (ver aparte). Los atropellos a los derechos de L. N. P. fueron denunciados ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU -tal como reveló un año atrás Página/12-, donde la Argentina enfrenta una demanda. Antes de que llegue la probable condena, el gobierno del Chaco acordó empezar a reparar el daño provocado a L. N. P. por el papel que jugó el Estado para dejar impune la violación.

El acto simbólico de reparación se hará el mañana en la Casa de Gobierno. Ayer, el director provincial de Defensa de la Democracia y del Ciudadano, Julio García, confirmó a este diario que está previsto que lo encabece el gobernador, Jorge Capitanich. L. N. P. irá acompañada por su familia y por integrantes del Instituto de Género, Derecho y Desarrollo (Insgenar), de Rosario, y el Comité de América latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem), con sede en Perú, las dos entidades que llevaron la denuncia ante el CDH.

“Es muy positivo que antes de que salga la condena de Naciones Unidas empiecen a reparar a L. N. P.”, destacó la abogada rosarina Susana Chiarotti, miembro de Insgenar y responsable del Area de Monitoreo Internacional de Cladem. Chiarotti estará en la ceremonia junto a la titular de la oficina en Argentina de Unifem, la española Maider Orta, y a miembros de la asociación indígena Megue Xogochi. Jóvenes de esa ONG hicieron 80 kilómetros en bicicleta hasta la localidad de Castelli para denunciar el caso por teléfono ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, cuando se enteraron de que los tres imputados de la violación de L. N. P. estaban en libertad. En el pueblo de L. N. P. -cuyo nombre se mantiene en reserva para preservar a la joven- no hay teléfono público ni llegan las señales de los celulares. Ese llamado fue la puerta para que el caso llegara a un organismo internacional y derivara luego en este acuerdo emblemático.

Además estará la diputada provincial aborigen Inocencia Charole, que semanas atrás denunció en tribunales del Chaco a funcionarios del Programa Paicha, que brinda ayuda a El Impenetrable, por presunto abuso sexual de dos chicas de una comunidad wichí, a quienes les habrían exigido favores sexuales a cambio de comida.

“Para nosotros el acuerdo al que se ha llegado en el caso de L. N. P. es un antecedente muy importante. Generalmente los aborígenes no acceden a la Justicia y cuando hacen una denuncia terminan imputados ellos mismos o sus patrocinantes”, señaló García, abogado indigenista y funcionario del gobierno chaqueño.

El pedido de disculpas a la muchacha es un paso fundamental porque significa el reconocimiento público de la responsabilidad del Estado por haberle negado justicia tras la denuncia de violación sexual. En el petitorio elevado ante la CDH, Cladem e Insgenar pidieron además una indemnización por el daño material y moral para la muchacha, que se le ordene al Estado argentino “la inmediata capacitación de funcionarios y operadores de justicia para evitar la repetición de actos discriminatorios contra mujeres y niñas, especialmente en casos de violencia”, y que se disponga la creación de servicios de atención a víctimas de violencia sexual, “con personal y materiales dispuestos en los idiomas de la población afectada”.

El gobierno provincial le entregará a también una vivienda en la localidad de Castelli. La joven pidió que sea en ese lugar: así podrá alejarse de su pueblo, donde el caso se ventiló. A L. N. P. le resultó dificultoso continuar con sus estudios, dado que el padre de uno de los jóvenes que estuvieron imputados está vinculado con la escuela. Chiarotti contó que están negociando que le den una beca para que pueda seguir luego una carrera universitaria: “Ella quiere estudiar medicina”, contó la abogada.

L. N. P. fabrica canastos artesanales junto con su mamá. Su papá vive de changas. El año pasado viajó a Buenos Aires para participar el 29 de agosto de una reunión en la Cancillería junto a su padre y su hermano. En su bolsito, trajo algunos canastos para vender. Era la primera vez que salía de su zona rural, la primera vez que veía edificios de departamentos.

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22/04/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Argentina: La pena de muerte y la diva del teléfono


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UNA RESPUESTA DE PEREZ ESQUIVEL A LA ANIMADORA SUSANA GIMENEZ

El Premio Nobel de la Paz reflexiona acerca de los riesgos del discurso (sobre todo) mediático en torno de la pena de muerte instalado a partir de los dichos de la conductora. También instruye a la animadora acerca de la tarea que cumplen los organismos de derechos humanos.

Por Adolfo Pérez Esquivel *

Opinión

La historia argentina está marcada por la tragedia, muertes, dolor y a la vez por luchas y esperanzas de un pueblo en defensa de la vida y la dignidad, asumiendo la resistencia en el ayer y el hoy por construir una sociedad más justa y humana para todos. Es un largo caminar en el hacer democrático, en el derecho e igualdad para todos y todas.

La vida de toda persona es sagrada. Cuando se producen hechos violentos seguidos de muerte y les toca de cerca vivir la tragedia de la pérdida de un ser querido, se producen estados emocionales poco razonables y piensan que a una violencia hay que responderla con otra violencia mayor y piden aplicar la pena de muerte para quienes matan; reclaman seguridad frente a los chicos de la calle, a quienes les cargan todos los males posibles para justificar lo injustificable y no quieren comprender que están violentados por el paco y algunos cometen algún delito. Esos chicos son víctimas de una sociedad injusta que genera los miedos, el odio, la discriminación y el resentimiento.

En sociedades conflictivas como la nuestra, hay ciudadanos y ciudadanas que viven y sufren fuertes traumas psicológicos y angustia existencial, alimentados en parte por los medios de comunicación que fomentan la violencia cada minuto y de pseudo-periodistas que cínicamente y en forma cíclica pregonan la pena de muerte y la mano dura.

¿Cómo se llega a esta situación de violencia e incertidumbre? Hay muchos factores sociales, psicológicos y económicos, pero uno de ellos son los medios de comunicación. Basta ver las películas que emiten los canales televisivos, desde los dibujos animados para los niños cargados de violencia y las películas, de las cuales el 97 por ciento son de origen norteamericano cargadas de violencia, sexo y drogas.

Ese es el “alimento” que los medios de comunicación dan al pueblo, imponiendo la dominación cultural y la violencia. Es necesario un estudio sociológico y psicológico de los comportamientos sociales y la violencia en nuestra sociedad.

La señora diva del teléfono, afectada por el asesinato de su amigo y colaborador, como ella bien dijo ante las cámaras de televisión y a periodistas, porque tiene a su disposición los micrófonos: “Soy católica y no quiero la pena de muerte. Pero el que mata tiene que morir”. Esa actitud es anti-evangélica y nada tiene que ver con el mensaje de Jesús.

Otra de sus afirmaciones es: “Terminemos con los derechos humanos y esas estupideces”; “lo que digo es lo que piensa el país”, y continúa: “No sabés lo que es salir a la calle. El pueblo está desprotegido”; “La gente no tiene el poder para ser escuchada y hay que luchar para que el pueblo sea escuchado. Todo el mundo sabe dónde se vende la droga que enloquece a los chicos de las villas. Que sigan existiendo, eso es un crimen de lesa humanidad. Ahí tendrían que ir los derechos humanos a meterse porque están matando a una generación. Necesitamos una mano fuerte porque si no esto no va a parar”.

La diva del teléfono, Susana Giménez, que viaja en coche blindado y tiene guardaespaldas, se “desbocó” y su bronca se difundió por todos lados.

Analicemos cada una de sus declaraciones. Me recuerda a ese otro drama que nos duele a todos y al que en su momento los medios de comunicación le dieron “manija” hasta el cansancio, para imponer la mano dura y bajar la edad de imputabilidad a los menores y reclamar la pena de muerte: el asesinato del hijo de Juan Carlos Blumberg, quien llevó al Parlamento proyectos para que los legisladores sancionen leyes represivas. En nombre de la seguridad, generan mayor inseguridad.

Hoy la diva del teléfono está en la misma tesitura de reclamar mano dura, la pena de muerte, más seguridad y leyes represivas.

1 Una muerte no se resuelve con otra muerte, lo que tendremos serán dos muertes y nunca la solución del problema. En los países donde se impuso la pena de muerte, no disminuyó el delito.

2 Habló de los derechos humanos, “esas estupideces”. Su desprecio de los derechos humanos es preocupante. No sabe o no quiere conocer lo que hacen los organismos de DD.HH. en su permanente lucha contra la droga y el “maldito paco” que destruye la vida de los jóvenes y el trabajo para recuperarlos y que puedan sonreír a la vida con dignidad.

3 Hay que tener en cuenta que quien viola los DD.HH. es el Estado, y los organismos de DD.HH. son la conciencia y los valores de la sociedad en defensa de la vida y la dignidad de las personas y los pueblos; trabajando en áreas educativas, generando conciencia ciudadana en la construcción democrática y reclamando el derecho de Verdad y Justicia frente a la impunidad.

4 Cuando se cometen asesinatos, asaltos, robos, etc., son delitos que deben ser sancionados de acuerdo con las leyes vigentes. La legislación y leyes nacionales son buenas, los jueces deben aplicarlas correctamente y en tiempo. Lamentablemente hay veces que esto no sucede. Hay que mejorar y fortalecer al Poder Judicial y reclamar nombramientos de magistrados idóneos y con coraje.

5 Los chicos de la villa, dice la diva, que fuman el paco que los destruye y que los lleva al delito, “saben quiénes lo venden”. Sería bueno que informe a la Justicia sobre lo que conoce, que realice una denuncia formal y no sólo en el micrófono. Estamos de acuerdo en que debe combatirse a los traficantes de drogas de acuerdo con las normas, edictos y leyes vigentes por las fuerzas de seguridad.

Lo fundamental es generar en los jóvenes conciencia crítica y valores educativos y sociales y la esperanza de vida, seguridad y contención familiar. Sería bueno que se interiorice del trabajo que realizan muchas organizaciones en bien de los jóvenes.

6 Habría que preguntarle a la diva del teléfono y micrófono cuál es el país imaginario que tiene en su cabeza y en su lengua. Los simples ciudadanos que viajamos en tren, en subte, en colectivo y no tenemos coches blindados ni guardaespaldas que nos protejan, también reclamamos seguridad.

La seguridad no pasa por poner más policías y leyes más severas. Pasa por superar la violencia estructural y social, con políticas de prevención y educación.

7 Sería saludable que la diva se acercara a los chicos en estado de riesgo social, que viven en la calle y están hambreados, que sufren el frío, el calor y son sometidos al paco y a la violencia social, y les pregunte: ¿cuál es su seguridad? La diva del teléfono debe saber que por día mueren en el país más de veinticinco niños de hambre y enfermedades evitables (informe de Unicef).

8 Debe saber que el año pasado murieron diecinueve indígenas en el Chaco de hambre, por la devastación de los montes naturales, y que los responsables son los gobernantes nacionales y provinciales, empresas mineras y los sojeros en las provincias. Que la devastación de las tierras, los bosques y el agua llevan a la muerte, a la pobreza y la marginalidad. Que continúan muriendo niños indígenas y que las comunidades son reprimidas y que muchas víctimas están en las periferias de las grandes ciudades, hambreados y faltos de recursos, a quienes no se les reconocen sus derechos. El Movimiento de los Chicos del Pueblo dice que “el hambre es un crimen”.

9 La diva Susana Giménez dijo: “Me llamó todo el mundo”, para apoyar sus barbaridades. ¿Quiénes son todo el mundo? Cuando se habla más rápido de lo que se piensa, vienen los problema que en manos de personas mediáticas y populares hacen mucho daño a la sociedad. Jamás hemos oído en su programa que la diva hablara de la seguridad de los niños indígenas, de los campesinos, de los daños provocados por empresas mineras, la destrucción del medio ambiente por los sojeros y la destrucción de la biodiversidad.

Mientras avanzan las investigaciones sobre el asesinato de Lanzavecchia, amigo de la diva, se va comprobando que fue un hecho pasional, brutal y repudiable y que los responsables deben ser llevados ante la Justicia para ser sancionados de acuerdo con la ley vigente. El derecho de Verdad y Justicia debe ser para todos.

10 Por último, sería importante que Susana Giménez se interiorizara del trabajo realizado por los organismos de derechos humanos, que según ella son “estupideces”, que durante treinta años vienen luchando por la Verdad y la Justicia, para recuperar la dignidad y para que nunca más vuelva a ocurrir la tragedia que sufrió nuestro pueblo.

Muchas otras organizaciones trabajan en bien de nuestra sociedad y lo hacen sin micrófono de por medio, silenciosamente, día a día; son religiosos y religiosas, organizaciones sociales, educativas, personas de buena voluntad que asumen con amor y responsabilidad estar al servicio del prójimo. Debería aprender a utilizar correctamente las palabras y no vaciarlas de contenido.

* Presidente del Serpaj, Premio Nobel de la Paz.

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16/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

MUJERES MALTRATADAS. VIOLENCIA DE GENERO


Mujeres maltratadas.Violencia de género. Poema de Edith Checa, periodista y escritora española, dedicado a las mujeres maltratadas.

21/12/2008 Posted by | Uncategorized, Videos | , , , | 2 comentarios